Crónica del viaje a Alemania del TBMCATSUR (I): Frankfurt

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Se me hace un poco extraño escribir sobre un viaje tiempo después de haberlo hecho, pero el caso del viaje a Alemania que conseguimos a través del Travel Bloggers Meeting tenia como condición ser explicado en el TBMCATSUR primero. Así que hecho esto, ya se puede hacer una crónica general antes de ir poco a poco hablando de lugares.

De la mano de Turismo de Alemania y Vueling y en compañía de Ana de Planeta Dunia conocimos las ciudades de Frankfurt y Rüdesheim. A parte de Berlín y Potsdam, no conocía ninguna otra ciudad alemana. Y en momento además que he vuelto a estudiar a alemán, a un nivel bastante básico que había hecho en Turismo. Y ahí ando entre un A1/A2 a ver si para septiembre llego al A2 y me dan un pequeño titulo sobre todo por el dinero invertidos en las clases y el examen. Me he quitado de encima la parte de lectura y de escuchar, algo es algo. Algo hable durante el viaje pero no la bastante claro, eso si andaba algo frustrada porque no entendía lo que me decían pero después resulta que es lo que me salió mejor en el examen.

Vamos al viaje y ya contaremos mis vicisitudes con el alemán a medida que fueron pasando. Salimos de Barcelona con el vuelo de Vueling de las 15:05 al aeropuerto de Frankfurt, hay otro por la mañana al mismo aeropuerto. Las frecuencias a ciudades europeas las suelen bastante bien, con myvueling city Zurich también hay buenas opciones. Llegamos puntuales y después de recoger el equipaje, fuimos a la estación para comprar los billetes del transporte para llegar al hotel. Primero intente sacarlos de las maquinas automáticas pero mi tarjeta prepago no les acaba de gustar. Así que me fui a la taquilla y pedí los billetes en alemán y explique la maquina no me funcionaba con la tarjeta. La persona que me entendió sin problema y me dio los billetes que necesitaba. Después me soltó un buen rollo, supongo de porque la tarjeta no funcionaba e igual que andén nos tocaba, pero ya no la entendí. Lo del andén hubiera sido importante que me lo hubiera dicho y haberlo entendido, porque en vez de ir en el tren hacia Frankfurt, nos subimos en el tren que era pero sentido hacia Wiesbaden. Eso si, teníamos que hacerlo, pero a la vuelta, no a la llegada. Claro como el tren no termina en Frankfurt, puede confundir un poco. No si por mucho, que mire las rutas al llegar, siempre me acabo equivocando incluso esta vez que era muy fácil y Frank de Turismo de Alemania nos lo había explicado muy bien.

Una vez en el tren correcto, solo tuvimos que cambiar en la estación de Konstablerwache al tranvía 18 para terminar de llegar a nuestro hotel en Frankfurt, Best Western Premier IB Hotel Friedberger Warte. La estación de autobuses y tranvías esta en el exterior mientras que las de trenes y metro es subterránea. A veces en la estaciones de metro te puedes encontrar maquinas dispensadoras que parecen un supermercado, pero en esta todo lo contrario. Un viernes por la tarde, había en el mismo vestíbulo de la estación un puesto de verdura como si fuera un mercado de plaza de pueblo. Curioso pero en la capital financiera de Europa es posible encontrar este tipo de cosas.

Frankfurt y Rüdesheim

Contrasta un poco con la modernidad y un poco de lujo que encontramos en el hotel. Best Western Premier es la marca para negocios y vacaciones de cierto nivel. El IB Hotel Friedberger Warte esta catalogado como 4 estrellas y el servicio que dan es algo superior. Sobre todo en las habitaciones de luxe de la planta superior donde nos alojamos. La habitación era enorme con una parte que era un poco sala de estar con sofá y sillones. También un escritorio y mueble minibar. Por supuesto con Wifi gratuito, pidiendo el voucher en recepción. Encontramos muchos detalles de bienvenida al entrar, el espejo con Herzlich Wilkommen escrito con la parte Herz que significa justamente corazón en alemán, con el dibujo en vez de las letras. Hasta que no vi encima del mueble minibar un plato con bombones y fresas escrito en chocolate también bienvenidos en alemán. Quiero pensar que eso va incluido con la habitación, que por 250€ pueden dos personas disfrutar dos noches de al menos fin de semana en julio con desayuno incluido de ella según su web. Lo que si no creo que vaya con la habitación es el obsequio de Turismo de Frankfurt que había sobre el escritorio. Una bolsa con muchos folletos y algún que otro merchandaising como el llavero de la jarra de sidra, además de las Frankfurt card y los billetes del bus turístico.

Durante la cena, revisamos el material y acabamos con bastante dificultad de decidir la ruta para conocer la ciudad al día siguiente. Tuvimos que dejar bastantes cosas como las visitas guiadas a pie la ciudad y algunos museos que parecían interesantes.

Blogtrip Frankfurt Rüdesheim 2013

Así que con la ruta bastante predefinida después de un completo desayuno, nos dirigimos a la primera parada de la ruta, un lugar muy indicado para la primavera y para ir con niños. Y que para una gran ciudad europea puede ser extraño, un jardín botánico. Exactamente un jardín de Palmeras, Palmengarten con una inmensa variedad de plantas de muchos lugares del mundo. Solo las 9000ha de invernaderos con plantas tropicales ya merecen perder una mañana completa. A parte de niños y jardineros también es un lugar fantástico para fotógrafos, muy bien equipados por cierto. La carga de las baterías y las capacidades de las tarjetas de memoria se pueden evaporar en un abrir y cerrar de ojos de la cantidad de plantas y arboles e incluso pájaros, peces y patos entre otros animales para fotografiar. Con la Frankfurt Card la entrada solo cuesta 2,50€, muy buen invertidos.

Del siguiente lugar solo recuerdo el trato incordioso que recibimos por parte del personal, supongo porque aceptamos de manos una simpática señora alemana, un gesto que nos dejo muy atónitas y sin saber muy bien que decir, una entrada del museo valorada en 14€ valida para todo el fin de semana. Por lo que solo tuvimos que comprar otra entrada a mitad de precio con la Frankfurt Card. Y no es que nos riñeran por eso, no sólo nos pidieron la entrada al preguntar por el lavabo, que me pusiera la chaqueta en vez llevarla en el brazo o que la dejara en consigna, a Ana que se pusiera el bolso mochila con asas delante y por si esto fuera poco acabo tapándole el objetivo de la cámara y diciéndole que no hiciera fotos. Había más gente haciendo fotos y ningún cartel que lo prohibiera. En ese momento no reaccionas, pero después piensas como nos dejamos avasallar cuando has pagado tu entrada como te correspondía como cualquier visitante. Así que como un visitante cualquiera, ahí se queda la historia.

Con esto llegamos a la hora de comer española casi, fuimos al barrio de las sidrerias, Alt-Sachsenhausen pero allí el ambiente se anima mucho más por la noche y así que acabamos en un restaurante colombiano, Sapo Rey Froschkönig en Klappergasse, que a esa hora acaba de abrir. Nos comimos una variada bandeja paisa que no costó terminar. Fueron tan encantadores que nos dejaron la clave del wifi, que no tenían a mano y tuvieron que pedir.

Para bajar la comida cruzamos uno de los puentes del Main hasta Römer, la plaza del ayuntamiento y centro histórico de la ciudad para llegar a las siguientes visitas que nos faltaban por hacer. Nada que ver la visita anterior, afortunadamente.

Römer, el ayuntamiento de Frankfurt #Alemania #dijucatrip

Primero, buscamos la casa de natal y museo de Wolfang von Goethe, uno de los escritores y científicos más destacados del siglo XIX. Había nacido en Frankfurt el 28 de agosto de 1749, fecha que para mi no es difícil de recordar y espero que para vosotros tampoco. Desde luego mejor compartir efemérides con este y su casa que con atentados del IRA. La visita a la Casa Museo tiene dos partes, la casa en si y un museo con obras contemporáneas a Goethe de muchas de sus amistades ya que estaba muy bien relacionado. Hay cosas curiosas como una mapa de al época con la toponimia en latín. Figuraba en el mapa un sospecho río Moenus muy parecido a la forma española Meno más que a la alemana Main. La casa que habíamos visitado al principio conserva muebles y elementos arquitectónicos originales cuando vivían Goethe y su familia. Era una familia de posibles por el tamaño de la casa y la decoración. El padre era un sastre que se había casado con una viuda ya con dinero, pero fue haciendo fortuna y ocupando cargos políticos. Era también un mecenas de artistas, así que el ambiente de ese mundillo no le era raro al joven Goethe. Se puede visitar por 4,50€ presentado la Frankfurt Card y además se pueden hacer fotografías sin flash.

frankfurt-yoko-ono

Y tras la visita a la casa de Goethe, a la exposición de toda la obra de un personaje controvertido del siglo XX. No se puede planear un viaje a Frankfurt sin echar un vistazo a la agenda de exposición temporales de la Schirn Kuntshalle a un lado de la plaza de Römmer. Cuando fuimos había programada una retrospectiva sobre las perfomances de Yoko Ono. Si, la viuda de Lennon, pero también una artista de artes plásticas y visuales, provocadora también antes de conocer al beatle. Un poco desconocida al haberse enganchado a la figura de Lennon, Igual que Goethe también estaba muy relacionada en su mundillo, con amistades como Peggy Guggenheim, si de los museos. Sus montajes están muy relacionados con nubes y etereidad y algunos con algo de sufrimiento. Muebles representados solo por medias partes, para representar que solo somo mitades sobre todo después de la perdida de un ser amado o obras en las que ella misma es la protagonista. A través de vídeos se veía una performance de los años 60 en que estaba ella sentada en el suelo del escenario vestida de bailarina de ballet pero en negro con unas tijeras al lado. No era exactamente una película de terror, pero ponía los pelos de punta un poco. El montaje consistía en que los espectadores iban subiendo uno a uno al escenario y le iba cortando con las tijeras un trozo de la ropa que llevaba. Sin limite de tamaño hasta que no le quedaba ropa cortable o que ella dijera basta. Alguien tendría narices o no narices de hacer lo mismo? Yo desde luego que no, aunque ese montaje para un psiquiatra o un psicólogo debe ser muy interesante.

Dijukita en Alt-Sachenhausen, el barrio de las Sidrerias al otro lado del rio Moenus, Meno, Main de Frankfurt #dijucatrip

Después de eso, nos tomamos una sidra en un rincón de un restaurante en Alt-Sachsenhausen porque en sábado noche no cabía un alfiler a pesar que desde fuera no se oía ningún ruido que hiciera delatar la fiesta interior en ningún restaurante. La sidra me resultó muy amarga y no me pude terminar el vaso grande que te dan por defecto servido con la jarrita azul. Pero al menos hice el esfuerzo de probarla para terminar la visita a Frankfurt. Al día siguiente nos tocaba salir en tren hacia Rüdesheim pero de allí hablaremos en la segunda parte de la crónica.

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