El Panecillo
El Panecillo

Ya hemos vuelto de Ecuador, trece días que nos han dado para conocer básicamente Quito, la laguna del Quilotoa, Otavalo, Alausí y la Nariz del Diablo. Un viaje sin demasiada planificación más allá de vuelos y alojamientos, para descubrir con calma un país y habituarnos a un escenario diferente. Viajar por Europa no tiene nada ver en teoría con hacerlo por América del Sur, eso pensaba antes de viajar y en cierto modo así es. Pero realmente es un país que sorprende por su bastante seguridad, la amabilidad de su gente, su asombrosa naturaleza y lo relativamente asequible que está la comida y el transporte.

Quito que ha sido nuestro campo base, es una ciudad que mezcla modernidad y tradición con el centro histórico colonial más conservado y grande del mundo y primera ciudad en ser declarada patrimonio de la humanidad y grandes avenidas con rascacielos que la atraviesan de punta a punta con el tráfico de una gran capital. Los primeros días nos quedamos en el centro histórico, poco antes de la Semana Santa para recorrer con tranquilidad sus plazas, iglesias y museos al igual que turistas y locales. Uno de los primeros lugares que me sorprendió fue el Museo Ciudad en el antiguo hospital de San Juan con exposiciones sobre la época colonial y la vida en la ciudad. Objetos, fotografías e incluso videos de época explican la transformación de Quito en los últimos años. Pero también se puede disfrutar del Quito actual saliendo a la terraza que da al Boulevard 24 de Mayo, una de las entradas del museo con vistas al Panecillo y a los barrios de la ciudad.

Plaza de San Francisco, Quito
Plaza de San Francisco, Quito

Hablar del centro histórico es hacerlo también de sus iglesias barrocas, a excepción de la Basílica del Voto Nacional que es neogótica y presenta un aspecto más de templo europeo, y de la difícil convivencia a veces entre religión y turismo. Las iglesias de esta parte como las de San Francisco, Santo Domingo o la Catedral Metropolitana tiene tal belleza que deja la fe a un lado. La gente local se queja de que los turistas nos la pasamos haciendo fotos más que otra cosa y nosotros podríamos responder que no hubieran hecho las iglesias tan hermosas y decoradas. Durante la semana santa en muchas iglesias se hacen misas cada hora sobre todo los días previos a los festivos o feriados como los llaman allí. La celebración más destacada es la de miércoles santo en la Catedral Metropolitana ubicada en la Plaza Grande, llamada el Arrastre de Caudas. Es un antiguo rito funerario del ejercito romano para rendir homenaje al general muerto, llevado a la religión católica como funeral de Cristo. Es una tradición que trajeron los españoles y hasta hace algunos años se celebraba también en Lima y Sevilla pero actualmente solo se mantiene en Quito. Entré en la catedral poco antes de empezara y estaba abarrotada de gente, la visité un poco y me fui antes de que empezara. Después en la televisión vi el porqué de tanta expectación, pero si una misa normal en Quito dura 50 minutos, esa debe durar tres horas fijo. En San Francisco me encontré con una, unos días antes, estaban haciendo una cada hora y casi se juntaban una con otra. Te cansas de esperar y ahí viene el problema porque tu concepto de religión no es el mismo.

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Fanesca

Pero también la semana santa ecuatoriana tiene otra gran protagonista la Fanesca, un plato que solo se sirve en este época del año. Una especialidad que no incluye los ingredientes básicos de la gastronomía del país, arroz y pollo. La Fanesca es un potaje de legumbres, cereales y algo de pescado con plátanos, huevos duros y queso fresco. Se sirve caliente tanto en la Sierra (Andes) como en la Costa (Esmeraldas, Guayaquil). Lo comí el domingo de ramos y hacía un sol bastante potente, aquello quemaba pero estaba muy buena. Es un plato contundente, más que los típicos almuerzos que también te llenan. Un plato de Fanesca podía salir por 6-7$ y los almuerzos salen por 2-2,5$. Los almuerzos son sin duda la forma más barata y completa de comer en cualquier parte del país. Consisten en un plato de sopa normalmente fideos, algo de pollo y verdura y otro de arroz y lentejas con un trozo de pollo o chuleta de cerdo acompañado además de un vaso de zumo. Otros platos destacados son los apanados y las milanesas, ambos son carne empanada pero las milanesas tienen además queso fundido y jamón york o bacon encima. Y en esta breve introducción a la gastronomía tampoco puede faltar el Chaulafan, el equivalente al arroz tres delicias ecuatoriano, no en vano tiene origen chino. Y tampoco los completos desayunos, fruta, zumo, café o leche con ricacao (el colacao ecuatoriano), pan o cruasanes (los panes suelen ser pequeños y tiernos, por lo que se parece bastante), mantequilla, mermelada y huevos revueltos o duros. En Quito amacene a las 6 de la mañana y anoche a las 6 de la tarde, así que conviene madrugar para ver cosas y un buen desayuno es muy importante al igual que el almuerzo entre 12 y 1 de la tarde. En Ecuador sobre todo en Quito hay todo tipo de franquicias de comida rápida extranjeras en las calles importantes y centro comerciales pero se puede comer más barato y completo en restaurantes más locales sin ningún problema. También hay franquicias locales como el Caravana o las Menestras del Negro, para pasar perfectamente de los KFC y Mc Donalds.

Si se puede probar la comida, ya no os digo hablar con la gente local, hablar el mismo idioma ayuda mucho pero ellos están siempre dispuestos a indicarte y a explicarte lo que necesites saber. Eso si tienes que acercarte tú y preguntar, nadie te va a molestar para nada, excepto los vendedores ambulantes pero esos molestan a todo el mundo, sean turistas o no. Los vendedores callejeros son un caso digno de estudio antropológico, en el centro histórico venden comida, sombreros y marroquineria (bolsos, carteras) y van recitando los productos que tienen como si dieran de comer a las gallinas. Otro caso son los que suben a los autobuses a otras zonas del país, ahí te pueden vender cualquier cosa pero siempre hacen el discurso justificándose que se tienen que ganar la vida y pasan el producto por los asientos para que lo mires, pruebes (según sea el caso), haciendo una interpretación de oscar de Hollywood a la comercialización. Hay también músicos en los buses urbanos por lo que casi todo el mundo que pide, vende o ofrece más que simplemente pedir. Vi muy pocos casos de gente que solo pedía limosna, en la calle y en los transportes, nadie.

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Autobús

El Transporte es de lo más asequible junto con la comida del país. En Quito el transporte público puede ser un poco caótico, básicamente son autobuses de diferentes empresas (cooperativas) y algunas lineas públicas de largo recorrido dentro de la ciudad llamadas metrobús que parecen tranvías, no van en vías pero si enganchados a los cables de la luz. Los billetes cuestan entre 0,25-0,40$ con transbordos permitidos dentro las paradas o estaciones. La linea más popular y utilizada es el Trole que va de la estación norte a la estación Sur en diferentes trayectos. Los quiteños por lo general son gente muy tranquila excepto cuando suben al trole, ahí se dejan los modales en la parada y empieza la guerra por conseguir aunque sea un hueco que ni en el metro de Londres o Madrid en hora punta. Es más probable que te den un tremendo empujón a que te roben (si vas con el debido cuidado). Llega un momento a que te acostumbras, y si ves un asiento que no sea reservado para gente mayor o personas con bebes, te sientes sin dudarlo. Y si hay que llevar equipaje también se puede hacer a horas que no va tan lleno o es el principio de la linea. Con los otros buses no hay tanta locura, por lo que el transporte público se puede utilizar perfectamente.

Tren Nariz del Diablo
Tren Nariz del Diablo

Los viajes en bus de más larga distancia también son recomendables, los autobuses son bastante nuevos y baratos además que la carreteras en bastante buen estado, bien asfaltadas en algunas podría hacer más carriles pero bien. Ir en bus a Otavalo a 110km de Quito cuesta 2,25$ el trayecto y tardan menos de 2 horas (Paran bastante y tiene la velocidad limitada a 90km/h) a Alausí para ir a hacer el tren del Diablo, son 6 horas con parada en Riobamba y cuesta 5,25$ sin cambiar de bus. Casi lo mismo que la entrada de cine para ver Capitán América en un moderno cine de Quito. Cine de estreno 3,60€ aprox, aquí como no sea la semana del cine se paga más. Y aparte de modernos cines donde las películas se estrenan casi al mismo tiempo que en Estados Unidos, también hay centros comerciales con las tiendas más caras y los servicios más completos. Con baño y papel de water gratis aunque pantallas de publicidad en los lavabos. En muchos sitios te cobran 0,10-0,15$ por el papel para ir al baño. Si alguien le interesa se pueden conseguir 1 rollo individual de papel higiénico por 40 centavos, se venden en también este formato, no es que rompan el paquete y los vendan sueltos. Y un detalle importante si no esta indicado como permitido, el papel no se tira en el inodoro, si no en un cubo aparte porque las tuberías no están preparadas, son antiguos en eso la mayoría de lugares.

La crónica continúa en el siguiente post.

Viaje a Ecuador: Impresiones Generales (I)

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