Het Scheepvaartmuseum, el Museo Marítimo de Amsterdam

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Llegó el momento de empezar a hablar sobre el Tuliptrip y no podríamos empezar mejor recordando una de las visitas que más disfrutamos de la estancia en Amsterdam. Era un lugar que me apetecía mucho visitar y no solo no me decepcionó si no que supero mis expectativas con creces.

Se trata del Het Scheepvaartmuseum, el museo marítimo holandés, el segundo más grande del mundo en su categoría y si no me fallan las cuentas es el cuarto museo que visitamos de este tipo después del de Barcelona, Londres y Liverpool.

En Amsterdam hay muy buenos museos de todo tipo, no tiene nada que envidiar a ciudades como Londres o Berlín y si tuviera que elegir uno solo de la capital holandesa me quedaría con este por la temática, pero el resto que pude ver también son altamente recomendables.

Lo primero que llama la atención al llegar es el barco mercante del siglo XVIII, el Amsterdam que se puede visitar y ver como era la vida en ese tipo de barcos. El Amsterdam era un tipo de barco llamado East Indiaman propiedad de la compañía Dutch East Indian Company algo asi como compañía holandesas de las indias orientales que se dedicaba al comercio con Asia.

El barco es una réplica del barco del mismo nombre que se hundió en su viaje inaugural en 1749 en las costas del sur de Inglaterra. La réplica se empezó a construir en 1985 con la ayuda de voluntarios y desde 1991 se encuentra amarrado junto al museo. A pesar de ser una copia, visitarlo es una gran experiencia, de otra época que posiblemente habrías imaginado si has leído libros como la Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson o el Siglo de las Luces de Alejo Carpentier.

Se puede visitar la cubierta, y el interior con las habitaciones de la tripulación, la bodega, la cocina, el comedor con todos los detalles posibles con lo que se puede imaginar la vida a bordo.

Amsterdam

La réplica del Amsterdam no es la única razón para visitar el Museo Marítimo de Amsterdam. Abierto en 1973 en un arsenal del del siglo XVII y inaugurado de nuevo en 2011 después de 4 años de reforma. Una de las características más visible es la cubierta del patio central al estilo del British Museum. Además de la reforma de algunas zonas para albergar nuevas exposiciones más interactivas y modernas.

En la crónica del viaje, ya comenté la experiencia del contenedor de botellas de vino, donde a través de 4 pantallas dentro del contendor se podia seguir el viaje desde la llegada al puerto hasta la descarga en el supermercado. Esta atracción forma parte de la exposición de dedicada a explicar el funcionamiento de un puerto marítimo llamada Port 24/7 que empieza muestras carga como cacao, café o ipods. Es una de las partes más modernas del museo.

Otras zonas también modernas e interactivas, muy pensadas para niños como la exposición sobre el viaje de Sal y Lori que son una especie de marionetas que van viajando en barco. También hay una parte dedicada a la historia de la navegación holandesa del siglo XVII que fue su época dorada explicada a través de diferentes personajes que por alguna causa u otra se tuvieron que embarcarse. Desde un niño que pescaba en un lago desecado hasta una esclava que fue traída a Amsterdam y más tarde llevada de vuelta a la esclavitud.

También hay una parte muy interesante dedicada a la historia de la ballena y al animal en si. Se puede ver como es una ballena por dentro y como era cazada y aprovechada hasta llegar a ser una especie en peligro de extinción.

Amsterdam

Como buen museo marítimo, se puede ver una gran exposición de maquetas de barcos, yates y hasta de las decoraciones de las proas que solían ser sirenas pero también había estatuas muy interesantes. También una exposición de instrumentos de navegación y una sala dedicada a los globos terráqueos de todas las épocas y formas.

Además de sala llena de cuadros con temática relacionada con el mar y otros objetos como vajillas de porcelana, cristalería que se entregaban como reconocimiento a los marinos. Y también destaca una exposición de fotografías de viajes y de la vida en el mar de todo tipo desde los inicios de la fotografía con la sala llena de sillones como si fuera el salón de una casa donde se enseñan álbumes de fotografías que es el nombre de la sala.

A ese museo hay que ir con tiempo, temprano por la mañana cuando hay menos gente para poder ver tranquilamente todas las salas y el barco que a cual más interesante. Abre todos los días excepto el 30 de abril, el día de navidad y de año nuevo de 9 a 5 de la tarde. La entrada para adulto cuesta 15€ pero con la iamsterdam card y la holland pass de tulipán o molino es gratuita. Esta a 15 minutos andando de la estación central y los autobuses 22 dirección Indische buurt y 48 dirección Borneo Eiland tienen parada cerca del museo en Kadijksplein.

De una manera u otra es una visita que no hay que dejar de hacer en Amsterdam si os gusta el mar.

Hasta la próxima.