Israel en 10 días (I): Jerusalén

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Muro de las Lamentaciones de noche

Ha pasado un mes desde pisamos Israel, Tierra Santa o Palestina como queráis llamar a esa porción de Oriente Próximo. Reconozco que no iba muy convencida, lo que había ocurrido el mes anterior los enfrentamientos en Gaza y el tratamiento informativo que se le dio al tema, parecía que iba ser un viaje complicado de no poder hacer demasiadas cosas y por miedo a lo que pudiera pasar.
Pues la verdad nada de eso sucedió, el país estaba tranquilo, una seguridad para nada asfixiante y pudimos hacer casi todo lo que nos habíamos propuesto. Y lo que no pudimos hacer fue porque había festivos en el país y no funcionaba el transporte, así de simple. La mayor parte del viaje la hicimos en grupo guiado pero por las fechas de los vuelos que había reservado por separado previamente, tuvimos días para ver y/o hacer cosas por libre. En total estuvimos unos 10 días sin contar el tiempo de los vuelos recorriendo principalmente la parte norte con alguna visita en la parte sur. Este mismo viaje se puede hacer en menos días siempre y cuando no se coincida con alguna festividad religiosa judía incluido el propio Shabbat que paraliza bastante el país y no queráis visitar ningún país vecino como Jordania o Egipto.

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Calle Jaffa, Jerusalén

Nuestro recorrido empezó en Jerusalén con una alternativa que nos ofreció la agencia porque la opción ofertada en principio que era empezar el viaje en Tel Aviv. Llegamos a Jerusalén de madrugada dos días antes de empezar el circuito, así que tras descansar un poco en el hotel fuimos buscar donde cambiar euros por shekels, la moneda local El tema de la moneda no es algo que tenga que preocuparos en hoteles, tiendas e incluso en puestos callejeros aceptan euros o dólares. No será el mejor cambio del mundo pero lo suficiente para no tener cambiar ni grandes cantidades ni a cada rato. También hay muchos cajeros automáticos para conseguir directamente shekels y además existe la opción de pagar con tarjeta en muchos establecimientos.

Muro de las Lamentaciones de día,  Jerusalén
Muro de las Lamentaciones de día, Jerusalén

 

El primer sitio donde fuimos a cambiar fue en el barrio ortodoxo judío que teníamos enfrente del hotel, encontramos una especie de Western Union con dos muchachos de rizos que por una pequeña comisión me dieron bastante buen cambio comparado con el del hotel. Una vez conseguidos los shekels, nos fuimos a buscar el tranvía que habíamos visto las vías al cruzar la avenida. Es para casi lo único que se necesita tener dinero local en moneda. El tranvía funciona desde 2011 y es sin duda el mejor medio de transporte de la ciudad tanto para los locales como para los turistas sobre todo los que van por libre. El billete cuesta 6,9 NIS que viene a ser 1,5€, lo malo es que hay que pagar cada viaje porque no hay bonos diarios ni de varios viajes que como turistas se puedan comprar. No entra en la ciudad vieja pero tiene paradas en las puertas de entrada como la de Damasco, también hay parada en el centro la calle Jaffa y en Mount Herlz cerca donde está el museo del Holocausto.

Puerta de Damasco, Ciudad Vieja Jerusalén.
Puerta de Damasco, Ciudad Vieja Jerusalén.

Jerusalén a pesar de su simbología religiosa e histórica, es una ciudad como cualquier otra con sus tranvías, sus buses y sobre todo su gente tanto árabe como judía yendo y viendo con una convivencia bastante más normal de lo que parece que nos quieren hacer creer tanto en la parte antigua de la ciudad como en la nueva. Al menos durante el día y por el centro parece que se comportan. Al día siguiente hicimos una excursión nocturna ya con el grupo por la ciudad vieja de Jerusalén y también estaba todo bastante tranquilo y con mucha gente sobre todo en el muro de las Lamentaciones.

Falafel
Falafel

Al llegar estuvimos por la calle Jaffa y viendo las tiendas y los restaurantes. En Israel fuera del desayuno de los hoteles se come muy bien y no excesivamente caro. Verdura, pollo y algo de ternera son los ingredientes básicos combinados con algunas especies forman la bastante original gastronomía israelí. Desde el fast food local como pueden ser los falafel y el schawarma que pueden costar menos de 20 NIS (menos de 5€) o platos más elaborados por 49 o 59 NIS (unos 10-12€). Los platos más elaborados en Jerusalén a estos precios los ofrece una cadena de restaurantes llamada Rimon, por ejemplo. También es importante que en Israel el servicio no está incluido en el precio igual que en Estados Unidos, hay que pagar al camarero con la propina. Como referencia entre 10-15-20% según lo contentos que hayáis quedado con el servicio. También hay muchos museos y grandes tiendas que tiene restaurantes autoservicio con un menú de unos 30 dolares, que incluye un primer plato a base de ensaladas a elegir, segundo plato entre varias opciones, bebida, postre y café. No mucha variedad pero la comida está bastante bien. Y allí no hay que dejar propina.

Maqueta Jersualén hace 2000 años Museo Israel, Jerusalén
Maqueta Jersualén hace 2000 años Museo Israel, Jerusalén

Dejemos la comida que se merece un post aparte y vamos a que se puede visitar en Jerusalén. Empezando un poco por la ciudad vieja o antigua, en inglés es Old City que visitamos tanto por libre como con el grupo. Hay que saber que esta dividida en 4 barrios, judío, musulmán, armenio y griego ortodoxo. Por todas partes se puede ir sin problemas excepto al Domo de la Roca. Y para los cristianos es conveniente saber que los lugares santos están también en el barrio musulmán, como la Vía Dolorosa, donde transcurre el via Crucis. La Vía Dolorosa es una calle muy comercial, peatonal en algunas partes, otras con tráfico de coches con gente que compra, que sigue la peregrinación o que simplemente quieren conocer el lugar donde se recuerda la crucifixión de Cristo en diferentes pasos o estaciones. Esta cada una señalizada de forma muy sencilla y alguna se cambia de sitio de vez en cuando para evitar problemas con el tráfico y demás. Las que nunca cambian de sitio son las últimas que están en la basílica del Santo Sepulcro.

Estaciones 3 Primera Caída y 4 Encuentro con al Virgen Via Dolorosa,  Jerusalén
Estaciones 3 Primera Caída y 4 Encuentro con al Virgen Via Dolorosa, Jerusalén

La basílica del Santo Sepulcro es una visita obligada en Jerusalén no solo para ver el lugar donde según fue enterrado Jesucristo para la gente creyente, si no también porque esta formada por diferentes iglesias a cargo de diferentes ordenes religiosas. La basílica es tan importante a nivel religioso que toda orden quiere tener su espacio y que sea el más bonito, lo malo es que se pican entre ellas hasta tal punto que las llaves de la basílica las tiene una familia musulmana. A pesar de las colas de los grupos que van peregrinación, algo que es muy habitual en los sitios religiosos de Jerusalén, vale la pena llegar al final del via crucis, ir con los hombros y rodillas cubiertos a pesar del calor y ver los diferentes lugares de la basílica.

Via Dolorosa, Jerusalén
Via Dolorosa, Jerusalén

A parte de la basílica del Santo Sepulcro, otra visita imperdible de dentro de la ciudad vieja es el Muro de Las Lamentaciones o Western Wall como se encuentra indicado por las calles cercanas. Está abierto 24 horas, los 365 días del año siempre hay libertad de ir a rezar, pedir, dar gracias con la misma etiqueta que para los lugares cristianos. Tras el pequeño control de seguridad, pasar por el arco y enseñar el bolso abierto como en muchos otros edificios públicos como correos, pasas a la explanada. El muro funciona como una sinagoga con una parte para hombres y otra para mujeres, la división lo hace parece muy pequeño porque la parte para ellos es más grande. Seas judío o no puedes escribir tus peticiones en un papel doblarlo bien pequeño e introducirlo en un agujero del muro, cuestan de encontrar pero se puede hacer. Si lo visitáis en Shabbat, el sábado id con los deberes hechos de casa y no hagáis fotos, que para ellos es un día sagrado y no se puede hacer nada y sobre todo ellas vigilan mucho.

Basílica Santo Sepulcro, Jerusalén
Basílica Santo Sepulcro, Jerusalén

Fuera ya de los muros, otro lugar es el Monte de los Olivos, el huerto de Getsemaní y basílica de la Agonía. Ese fue el primer lugar que visitamos ya con el grupo y ahí fue donde descubrimos a los vendedores ambulantes de pashminas, rosarios y demás. Cuando vas por libre parece que se esconden, van solo a los grupos porque saben que les compran. Lo interesante del Monte de los olivos es la panorámica que se puede ver de la ciudad vieja desde lo alto. También la basílica de la Agonía, el templo actual es los años 20 del siglo XX obra de Antonio Barluzzi, arquitecto de otras iglesias en lugares cristianos. Esta recibe también el apodo de las naciones porque el dinero para construirla llegó de varios países del mundo y hay mosaicos que lo representan en el interior.

Basílica de la Agonía, Jerusalén
Basílica de la Agonía, Jerusalén

Donde también hay mosaicos en diferentes idiomas y de países es en Ein Karem donde estaba la casa de San Juan Bautista que hay también una iglesia. En los mosaicos lo que se puede leer es el Benedictus, oración que pronunció Zacarías , el padre de Juan el Bautista tras recuperar el habla en el bautizo de su propio hijo. Según la biblia se había quedado mudo porque no se creyó que su mujer Isabel que ya era mayor en teoría para ser madre, estuviera embarazada, como castigo divino perdió el habla. Ein Karem por si solo ya merece una visita, su nombre significa fuente de la viña y es un oasis en medio de la ciudad.

Ein Karem, iglesia San Juan Bautista, Jerusalén
Ein Karem, iglesia San Juan Bautista, Jerusalén

Si todos los lugares anteriores me dejaron sorprendida y hasta maravillada, hay uno muy conocido del que no puedo decir lo mismo. Ese lugar fue Belén que está fuera de Jerusalen y forma parte de Cisjordania bajo la Autoridad Palestina. Cuando se visita esa ciudad hay que llevar el pasaporte porque se pasa una frontera. Los coleccionistas de sellos en el pasaporte os llevareis una buena decepción porque aquí tampoco sellan el pasaporte. Al entrar a Israel en el aeropuerto ahora te dan un pequeño cartón con tus datos impresos como permiso de estancia que tienes que llevar en el pasaporte. Sin pedirlo y después de preguntarnos a que veníamos, cuanto días estábamos, donde nos quedamos nos devolvieron el pasaporte con el papelito dentro sin más. La excursión a Belén fue todavía más sencilla fuimos con el grupo en el autobús con el conductor palestino, sin los guías porque son judíos y no tienen permitido pasar. Allí nos esperaba un guía palestino que nos acompañó a la basílica y a una tienda. La visita a la basílica es un poco agobiante porque está en obras y lleno de grupos y hay que hacer cola para pasar donde según la tradición esta el lugar del nacimiento, la cueva establo. Y además los cristianos ortodoxos que son los responsables del lugar en ese momento estaban haciendo misa y empiezan con una especie de procesión cierran el acceso a la cueva y toca estar esperando de pie en una ala de la iglesia vigilando que los otros grupos no se te cuelen que abran y vaya pasando la gente. Se te olvida claramente que has ido a hacer allí.

Basílica de la Natividad, Belén, Cisjordania
Basílica de la Natividad, Belén, Cisjordania

Y aparte de eso en Belén no hay nada más que hacer excepto ir a las tiendas de souvenirs en la calle principal más propias de un paseo de playa solo les falta vender colchones y parasoles. Así termina la excursión en una tienda de las grandes, solo para el grupo, te dan una bebida al entrar, una naranjada sin gas que no está mal. Y una ventaja que tienen estas tiendas donde te llevan es que tienen lavabos limpios que siempre vienen bien aunque no te guste o no te apetezca comprar. Pero no será por falta de variedad y de precios, en la mayor parte de tiendas se encuentran los mismos souvenirs, menorah, kipas, las estrellas de David, cruces, alfombras persas que no tienen que pesar, mezuzás que se ponen en las puertas de las casas con una oración de protección, cremas del mar muerto, a parte de llaveros e imanes de nevera. Pero después en cada lugar hay algo más típico, en el caso de Belén es el trabajo en madera como nacimientos y cruces.

Kipás y Cosmética Mar Muerte
Kipás y Cosmética Mar Muerto

Esto aunque no lo parezca es algo menos de la mitad del viaje, para el siguiente post queda Massada y Mar Muerto, Nazaret, el Valle del Jordán, Safed, Acre, Haifa y Tel Aviv.

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